La misión de Pasternak era prepararla físicamente para su gira musical, The Monster Ball, y sabía que se encontraba ante todo un reto cuando Lady GaGa lo contrató en 2009, pero nunca llegó a imaginar que encontraría a la estrella jugando al baloncesto en tacones altos.
"Vino a mí porque quería encontrar un estilo de vida que fuese saludable y algo que pudiese soportar mientras estuviese de gira. Nunca olvidaré el momento en el que llamé a la puerta de su oficina y allí estaba, metida en un par de tacones de 12 centímetros y lanzando a canasta", explicaba el entrenador a Heat Magazine.
Además de sus 'altas' costumbres para hacer ejercicio, Harley también se dio cuenta de que GaGa tenía un exquisito gusto gastronómico, por lo que creó una línea de aperitivos saludables para que la cantante los pudiese tomar de gira.




